Ciudadano Kane y la técnica
0 votos

Ciudadano Kane y la técnica

Hace unos años, la Academia de Cine Estadounidense eligió Ciudadano Kane como la mejor película de todos los tiempos.

Opinable, por supuesto, como todo tipo de votaciones de este estilo.

Particularmente, toda película que se considera un hito en la Historia del Cine, procuro entenderla dentro de su contexto.

Es decir, si Ciudadano Kane significó lo que significó (y significa), y fue mucho, fue debido, en gran medida, a cuestiones técnicas. En aquella época, el cine tenía reglas, reglas estrictas que debían seguirse sí o sí, reglas que habían redactado los cuatro iluminados que siempre intentan encorsetar el arte y que, por supuesto, carecen del talento necesario para ejercerlo.

Reglas inflexibles, no entendidas como técnica cinematográfica que, si uno quiere dedicarse a cualquier arte, tiene la obligación de conocer para, después, utilizar o no, siempre en beneficio de los sentimientos o historia que uno quiera transmitir.

Así que, en esas circunstancias apareció Orson Welles que, hablando en plata, no tenía ni repajolera idea de lo que eran esas reglas (ni falta que le hacía, por otra parte) y, gracias a esa bendita ignorancia, tan necesaria para que el arte avance, fue el primero en realizar planos contrapicados, que engrandecen al personaje, mostrando los techos de los decorados, cosa que nadie había hecho hasta entonces.

Revolucionó la manera de hacer cine.

Innovó y, desde la ignorancia y el desconocimiento, fue libre. Y, sin saber nada de técnica cinematográfica, la cambió de arriba abajo, marcó un antes y un después y consiguió encuadrar a Ciudadano Kane como la película más importante de la Historia. O, al menos, una de las más influyentes.

Deja tu comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>