El tiburón de Spielberg
Tiburón es, sin ningún género de dudas, no sólo una de las obras maestras de Steven Spielberg, sino una obra maestra del género de suspense. Magníficamente dirigida, Spielberg consigue mantenernos con el alma en vilo gracias a una película sobre un tiburón asesino en la que, curiosamente, apenas vemos al tiburón.
Jugando con la cámara, mostrándonos sólo lo necesario para que nosotros imaginemos lo demás y ayudado por una excepcional banda sonora, consigue que todos pensemos en esta película cuando vamos a la playa, independientemente de que en el sitio donde pasemos las vacaciones, los únicos tiburones que se hayan visto sean los hinchables.
Aparte del talento desbordante de Spielberg, indudable pese a sonoros patinazos (El imperio del sol, por ejemplo), porque ni el más grande está libre de cometer un error, afortunadamente, Tiburón es un hito en el cine por una cuestión económica.
Pero no por haber contado con un presupuesto desbordante. Todo lo contrario. Debido a que la maqueta del tiburón asesino protagonista de la cinta era tan poco real que ni siquiera flotaba, Spielberg tuvo que aguzar el ingenio y hacer algo que parecería una incongruencia: no mostrar el origen de nuestros miedos, sólo insinuarlo.
Ahora sabemos que la imaginación funciona mejor que la realidad pero, cuando se rodó Tiburón, nadie confiaba en ello. Y, sin embargo, sentó las bases para crear suspense en una película. Invitar al espectador a participar de la creación del monstruo, limitándose a esbozarlo. Y la fórmula funciona de manera magistral porque, no sé vosotros, pero mis baños en el mar no son iguales desde que vi Tiburón.
- Categorias: Mitos del cine, Suspense
Artículo de Tony Brasco
Productor y guionista... como diría el replicante al que encarnó Rutger Hauer en la mítica Blade Runner... "he visto cosas que vosotros no creeríais"... algunas se pueden contar y otras, habrá que pensarlo...


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4 Comentarios al Artículo: El tiburón de Spielberg