Ginger Snaps, renovando al hombre lobo
Pocas veces en el cine de terror se siente aire fresco. Hay cientos de películas sobre hombres lobo, pero son contadas las que aportan algo novedoso y pueden ser disfrutadas sin tener que presenciar los típicos clichés del subgénero de licántropos. Una de esas que hacen diferencia es la canadiense Ginger Snaps, que vio la luz en el 2000 y ya es un clásico del terror y una película de culto. Fue una producción independiente y de bajo presupuesto, alejada de Hollywood.
Ginger Snaps trata sobre dos hermanas un tanto extrañas que se encuentran con algo más extraño todavía.
El filme se abre con una toma panorámica de un barrio suburbano, y la cámara se va acercando hasta captar, en primer plano, a un bebé jugando en la arena. El pequeño encuentra una pata de perro destrozada. Así comienza, con el grito de la madre. Nos enteramos allí mismo que una criatura extraña está matando a los perros de la zona.
Y enseguida se da paso a la presentación de las hermanas Fitzgerald, dos adolescentes que tienen un fetiche con la muerte. Les gusta simular sus propias muertes y montar una escena para luego fotografiarlas. Son un tanto góticas, y otro tanto darkies, pero lo que las caracteriza mejor es que son frikis e inadaptadas, de aspecto dejado. A la más pequeña, de 15 años, en la escuela le dicen “monstruito” a pesar de ser una linda chica, pero el aspecto no lo deja ver.
La trama fantástica y de suspenso terrorífico comienza cuando la más grande, Ginger, es mordida por una criatura extraña.
Lo mejor de la película son los personajes perfectamente caracterizados de las hermanas Fitzgerald, que a su vez están muy bien actuados. Emily Perkins hace de Brigitte “B” Fitzgerald y Katharine Isabelle de Ginger Fitzgerald. Me llama la atención que desde el 2000 estas dos muy buenas actrices jóvenes no hayan actuado en nada importante. Sólo se las ve de extras en diversas películas y series. Los únicos papeles destacables son los de las dos continuaciones de Ginger Snaps.
La dirección, a cargo de John Fawcett, es impecable. Logra un clima de suspenso terror muy bueno, sin descuidar algunas vetas de humor y de película de adolescentes. Lo que hace tan original a Ginger Snaps. El guión también fue escrito por Fawcett junto con Karen Walton. También me llama la atención que Fawcett no haya dirigido nada muy importante desde el 2000, más que The Dark.
Pero sin duda lo que llama es que esta película tiene un fuerte contenido emocional al tiempo que no descuida el visceral. Fawcett le presta especial atención a la historia y a los personajes, y deja de lado los convencionalismos del terror.
Las continuaciones Ginger Snaps: Unleashed (2004) y Ginger Snaps Back: The Beginning (2004), no fueron dirigidas ni escritas por Fawcett, que sólo participó en la producción de la segunda, y se nota mucho. No existe la originalidad y frescura que había en la primera, y por el contrario están repletas de clichés y lugares comunes. Son películas malas típicas del terror hollybuvudense, una lastima que se haya perdido esa frescura de la primera.
En una entrevista, Fawcett dijo que Ginger Snaps era como una mezcla entre La mosca y Criaturas celestiales, y tiene mucha razón.
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Comentarios al artículo
1
Fecha: July 21, 2007 at 10:36 am
[...] a sí mismas hasta el hartazgo. Yo al menos quiero novedades. Quiero bellezas renovadoras como Ginger Snaps, que arruinaron con sus dos [...]
2
Fecha: September 8, 2007 at 4:44 pm
[...] y sus historias suelen ser casi todas iguales, una idea refrescante es la que ya tratamos aquí, Ginger Snaps (2000), pero ahora parece que vuelve interpretado por Benicio Del Toro en una producción nada [...]









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