Luces de candilejas – (“There’s No Business Like Show Business”). Parte 1º
Cómo hemos prometido para los fines de semana, vamos a proceder zambullirnos en el mundo del género musical, compartiendo el recuerdo de hermosas canciones, cuadros de danza y la actuación de figuras estelares de la historia de la pantalla.
Abriremos este segmento artístico con “Luces de candilejas” (THERE’S NO BUSINESS LIKE SHOW BUSINESS)
“Luces de candilejas” es una película con una familiar sensibilidad artística y muy sugestiva. Por un lado evoca al trabajo de toda una familia dedicada en cuerpo y alma al espectáculo –la familia de los Donahue- y sugestiva porque reúne en su seno a figuras del temple de Ethel Merman, Dan Dailey, Mitzi Gaynor, Donald O’Connor y Marilyn Monroe.

La historia comienza en 1919, tiempos gloriosos para el vaudeville, con una encantadora versión de “When the Midnight Choo-Choo Leaves for Alabam” interpretada por la encantadora Ethel Merman y Dan Dailey y finaliza con una espectacular mezcla de dos célebres canciones de Irving Berlin, “Alexander’s Ragtime Band” y “There’s No Business Like Show Business”, interpretada por la familia Donahue al completo, incluido el hijo que abandonó el mundo de la farsa para convertirse en sacerdote (Johnnie Ray) y con la presencia de Marilyn Monroe, a título de novia de Donald O’Connor.
El film arranca sumamente atractiva y sugeridora y va obteniendo un desarrollo en donde la música, el humor y la nostalgia se manifiestan y combinan de forma altamente inteligente y eficaz.
El autor de tan pulcra dirección fue Walter Lang, y se considera que “There’s No Business Like Show Business” o “Luces de candilejas”, es uno de los mejores títulos de su filmografía.
Este artículo continuará en: Luces de candilejas – (“There’s No Business Like Show Business”). Parte 2º
YouTube Direkthttp://youtube.com/watch?v=d1KQAHPsAdY
Imagen: soundtrackcollector
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