Sed de mal, 1958: Orson Wells se superó
La frontera México-Estados Unidos fue el escenario de uno de los dramas más intenso de la historia del 7º arte. Orson Wells escribió, interpretó el papel principal, y dirigió Sed de Mal, para bien, o para mal.
Un perfectamente caracterizado Charlton Heston interpretó uno de sus papeles más conseguidos en la figura del policía Mike Vargas. Fue el propio Heston quien convenció en 1958 a la industria de Hollywood que Orson Wells aún no era un director acabado. Esta sería la última obra maestra manufacturada en la factoría de los sueños por el mítico director. Sobre una novela un tanto mediocre de Witt Masterson, Wells reescribe el guión en quince dias, y es capaz de adaptarse a las exigencias industriales de un ajustado plan de rodaje.
El resultado final inquietaba a los productores, demandantes de un guión menos complejo que el presentado por el director. Así mismo, la presentación de unos personajes tan comprometidos con un entorno tan hostil como es la frontera daba miedo de cara a la presentación del proyecto ante el gran público. La Universal aprovechó las ausencias del director de los rodajes para tomar el mando, aunque la pátina de pesimismo, que nace del personaje de Hank Quinlan, ya era imborrable.
Reportaje sobre Orson Wells en \”Versión española\” (RTVE)
Uno de los mejores momentos de la historia del cine es el arranque de esta cinta, el famoso travelling de la bomba, que todos aquellos que gustan del cine deberían ver al menos treinta veces . Otro placer fundamental para los cinéfilos es ver a Marlene Dietrich con el pelo negro, convertida en la conciencia de Wells, la esperanza perdida de Hank, o la magnífica interpretación de Vivien Leigh, sencilla, sensual y sorprendente, superando los estereotipos habituales del melodrama de la época. Un deleite para la vista.
Imágenes I Flickr
Video I youtube
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