Soy leyenda. Crítica
0 votos

Soy leyenda. Crítica

No pensaba escribir una reseña de Soy leyenda, porque no me gustó. O mejor dicho me sentí muy defraudado, y es que yo ya había leído la excelente novela en la que se basó, y me dolió mucho la forma en que el eterno ideologismo y hapiendingismo de Hollywood masacró una historia excepcional.

Pero hoy leí una crítica que me dio ganas de armar la mía, pero esta crítica es sólo para quienes ya vieron la película, quienes no la hayan visto considérense avisados. Spoilers adelante.

La película fue dirigida por Francis Lawrence (Constantine, 2005), y el guión escrito por Mark Protosevich y Akiva Goldsman. En ella nos muestran a un sobreviviente de un desastre genético que mató a casi todos los seres humanos y los que sobrevivieron se convirtieron en zombis. Vemos a un Will Smith solitario, medio loco, que habla con maniquíes, y deambula por la Nueva York desierta con su perro (ver hoteles en Nueva York). Allí tengo que elogiar a Lawrence porque nos muestra muy bien la soledad de este hombre con escenas lentas, sencillas, de suspenso tranquilo.

El problema comienza cuando aparece una mujer con su hijo que nadie sabe cómo hicieron para salvar a Smith de ser masacrado por los zombis cuando intentaba suicidarse, luego de haber matado al perro. Pero bueh, dejando eso de lado, comenzamos a ver la ideología de Hollywood. La típica, poner un optimismo extremo siempre por delante, y siempre apoyado en la creencia de que Dios nos va a salvar, un conservadorismo extremo tirando a la derecha. Bien como el presidente que tienen allá por USA.

El colmo de colmos es cuando los zombies entran en una casa que era una fortaleza, no se sabe cómo, y Smith abandona sus armas, no se sabe cómo. Y termina inmolándose para que se salve la chica con el niño. Antes descubriendo todas las señales que Dios le había dejado para que siguiera, y pudiese salvar a la raza humana. Aquí se copiaron de Señales de M. Night Shyamalan, incluso en el echo de que Smith estaba peleado con Dios, pero ahora se amiga al ver la señales. Y la chica se salva y todo es esperanza, y felicidad.

Ahora, ¿cual es mi problema? Que nada de esto pasa en la novela de Richard Matheson, también llamada Soy leyenda. Deberían haberle cambiado el nombre a la película, ya que es otra historia. Cambiaron por completo la idea que Matheson plasmó en esa novela cuando sólo tenía 28 años.

La novela tiene una prosa fluida, un dinamismo que hace avanzar la historia y uno termina devorándose el libro. Allí vemos la historia de Robert Neville, el único sobreviviente de una pandemia bacteriológica, que creó en los seres humanos síntomas parecidos al vampirismo. Neville está solo en Los Angeles, su mujer y su hija han muerto. Así al pasar se cuenta que todo podría haber empezado en una guerra de Panamá. Neville sólo puede salir de día, por las noches los vampiros lo acosan en su casa, llegan hasta su mismísima puerta. Él recurre a la música clásica, a Brahms, a Beethoven, para no escuchar sus gritos, lamentos y golpes. Música triste, melancólica.

En la novela no hay perro. Neville está totalmente sólo. En la novela no hay mujer y niño sobreviviente. Sí una mujer que dice ser sobreviviente, pero luego neville se dará cuenta que es otra cosa… en el final de la novela no hay felicidad, esperanza, encuentro con Dios. No se los voy a contar, porque quiero que vayan a la librería y se compren la novela Soy leyenda de Richard Matheson. Una excelente lectura, y si les gustó la película, la novela les gustará muchísimo más, y les dejará algo… la película, como todos esos panfletos de Hollywood no deja nada, sólo ponen otro granito de arena para que nos convirtamos en lo que quieren allá que seamos: zombis.

Deja tu comentario

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>