Viajando en una película
Cuando, en una película, un personaje realiza un trayecto, existe un convencionalismo que, sin llegar a ser una regla, se respeta casi siempre.
Se trata de mantener la misma perspectiva de movimiento que mantendríamos si contempláramos un mapamundi.
Me explico.
Si nuestro personaje se encuentra en Londres y debe tomar un vuelo para ir a París, en la película, el avión se moverá de izquierda a derecha, porque así lo haría si estuviéramos contemplando un mapa.
Esto se hace de esta manera porque, si el avión volara de derecha a izquierda, como espectadores nos sorprendería, aunque fuera a nivel inconsciente, ya que pensaríamos que el avión ha volado a París pasando por Nueva York, Los Ángeles, Tokyo y Moscú lo cual, incluso en una película, sería una pérdida de tiempo.
El paso de un lugar a otro se puede realizar de muchas maneras, por supuesto, desde colocar un rótulo sobreimpresionado a mostrar un plano de la Torre Eiffel, siguiendo con nuestro ejemplo, pero siempre debe mostrarse, porque el espectador debe saber siempre dónde se encuentran los personajes.
Y cuando se hace incluyendo el movimiento del medio de transporte elegido, da igual que sea coche, tren, avión, barco o burro, podréis observar que siempre se realiza manteniendo la perspectiva geográfica.
Cuestiones de lo que se conoce como técnicas de la narrativa cinematográfica.
Técnicas que, aunque a priori todo el que se dedica a hacer cine debería conocer, pese a que luego decida usarlas o no, lamentablemente, no siempre sucede así.
Artículos relacionados










Últimos comentarios